Cuando extraño soy un ciego, por lo tanto los demás sentidos se expanden, se agrandan, se agudizan. No quiero apegarme a que sea una rutina, ni tampoco a que extrañarte sea extraño. Sin ver, puedo ver q siento, puedo sentir q necesitas aire, así como yo también necesito de tu aire para vivir!
Sin ver puedo imaginar mejor que si tuviese ojos, puedo imaginar esas caricias al alma que yo mismo siento cuando escucho tus carcajadas! Los ojos son el espejo del alma, pero no por ser ciego dejaré de imaginármelos!
Tus palabras son música para los oídos de este ciego, pero me pregunto donde iré a buscar esa musiquita el día que no te escuche. Será aquel día que yo recupere mi vista? Espero no volver a ser vidente y dejarme llevar por la imaginación!